(CNNEspaol.com)

Nota del editor: Camilo Egaa es el conductor de Camilo. Las opiniones expresadas en este artculo son exclusivas del autor.

(CNN Espaol) — Quien crea en esa cosilla aguachenta de que “los pueblos tienen los gobiernos que se merecen”, que se abstenga de esta letrilla.

Porque lo que se intenta es ir un poquito ms all del comodn para hablar de la poltica y de los polticos.

Y la idea es hacerlo a partir de una certeza —si es que se puede hablar de certezas en el mundo en que vivimos—: el futuro de las democracias est en peligro.

Treinta aos despus de la caa del Muro de Berln cuando todo ola a cemento fresco, se alejan cada vez ms la poltica profesional (“la de toda la vida”) y lo que la gente necesita; las desigualdades se multiplican e impera el chirriante discurso que pronuncian los demagogos y otras malas hierbas.

Es el discurso de la simpleza y de los simplones: el que apela siempre a las emociones. Como si ya no pudisemos razonar.

Qu bien vendra preguntar, aunque las respuestas parezcan ardillas escurridizas.

Para qu sirve el histrionismo en poltica?

Dnde quedaron los lderes de la talla de Olof Palme, Konrad Adenauer o Helmut Kohl?

Hasta qu punto las instituciones sirven de dique ante esos sujetos tan mercuriales que terminan en el poder?

Qu tanto se le puede achacar al votante, a la prensa y a los partidos del descrdito de la poltica?

Pero qu pasara si de pronto, los polticos y los votantes se tomaran en serio la poltica?

Supongo que desapareceran de los corredores polticos, los llamados “hombres de pueblo”: esos sujetos que le cantan las cuarenta cualquiera menos a s mismos; criaturas con unas ganas incoercibles de salvar a sus pases de todas las amenazas posibles e imposibles; individuos incapaces de medir las consecuencias de sus actos y de sus pactos. Arquitectos de lo desechable.

Un chofer de autobs no sera presidente; ni dos comediantes tampoco, en Guatemala y en Ucrania.

Ni el presidente cubano designado por Ral Castro, habra dicho que el “periodo especial’- la peor crisis que ha sufrido Cuba tras la desaparicin del mecenazgo sovitico-, fue un “acto de creacin colectiva”. Ni Bolsonaro se habra burlado de la apariencia de la primera dama de Francia; ni un senador y un candidato a la presidencia de Estados Unidos habran hecho alusin al tamao de sus falos para significar sus habilidades polticas.

Trump a lo mejor, hubiese seguido en lo suyo. Y en la televisin, que tambin es lo suyo. Quin sabe.

Curioso lo que le o decir a un famoso diseador de modas, que lo elegante hoy es no comportarse como los polticos Y que conste, es un hombre que sabe mucho del uso de las mscaras.