Cómo la ofensiva militarizada contra el crimen de Trump podría estar volviéndose en su contra
Análisis de Aaron Blake, CNN
El presidente Donald Trump ha tomado medidas extraordinarias al desplegar fuerzas armadas en territorio estadounidense, lo que parece seguir un guion político conocido.
Funciona así: Trump aprovecha un tema que es uno de sus puntos fuertes y que también es una gran preocupación para muchos estadounidenses, con el fin de tratar de expandir su poder. Pero, a pesar de ambos factores, parece estar yendo muy lejos para la mayoría de los estadounidenses.
Sucedió con la inmigración y las deportaciones; ahora, parece estar pasando lo mismo con el envío de fuerzas militares por parte de Trump a las principales ciudades de EE.UU. para combatir el crimen.
Tenemos tres encuestas nuevas sobre este último tema. Llegan mientras Trump amenaza con enviar fuerzas militares a una tercera ciudad, Chicago, después de haberlas mandado previamente a Los Ángeles (en respuesta a las protestas contra sus redadas migratorias) y a Washington (como parte de una ofensiva federal que, en teoría, es sobre el crimen).
Las tres encuestas muestran que las medidas de Trump para desplegar fuerzas militares son impopulares, incluso cuando los estadounidenses creen que está abordando un problema muy real y parecen estar abiertos a medidas menos drásticas.
Una encuesta de AP-NORC mostró que el 81 % de los estadounidenses consideraban el crimen en las grandes ciudades como un “problema importante”. Pero se oponían a que el Gobierno federal asumiera el control de los departamentos de policía local –como hizo Trump en Washington –por un amplio margen, 55 %-32 %.
De manera similar, una encuesta de Reuters-Ipsos mostró que solo el 36 % de los estadounidenses respaldaban la toma de control por parte de Trump de la Policía Metropolitana de Washington. Y también se oponían a desplegar la Guardia Nacional, 46 %-38 %.
Una encuesta de la Universidad de Quinnipiac mostró que los votantes registrados se oponían a que Trump utilizara la Guardia Nacional para combatir el crimen, 56 %-41 %.
Las cifras reflejan lo que vimos después de la primera gran medida de Trump de enviar fuerzas militares a Los Ángeles en junio. Varias encuestas mostraron que su gestión de la situación estaba en números negativos de dos dígitos, incluso cuando la Guardia Nacional y los Marines en gran medida solo protegían propiedades federales.
Hay ciertos matices en las nuevas encuestas, y por ahora la situación no parece haber perjudicado a Trump en términos generales.
Pero los sondeos siguen apuntando a posibles problemas en el futuro para el esfuerzo naciente del presidente de militarizar el territorio estadounidense.
Por ejemplo, la encuesta de AP-NORC mostró que los estadounidenses en realidad estaban abiertos a un papel limitado de las fuerzas militares en suelo estadounidense. Dijeron que el uso del Ejército y la Guardia Nacional para ayudar a la policía local era al menos “algo aceptable”, 55 %-37 %.
El problema para Trump es que claramente ha ido más allá de ese límite. Y es difícil ver cómo sus planes para usar las fuerzas militares en los próximos días, semanas y meses se limitarían a eso.
Debido a que la ciudad de Washington, como capital del país, es un distrito federal, Trump tenía más autoridad para llamar a las fuerzas militares y controlar la situación federalizando la fuerza policial. En Chicago y en otros lugares, no tiene las mismas facultades.
Si decide enviar militares allí, aparentemente será pese a las objeciones del gobernador de Illinois, J.B. Pritzker, y del alcalde de Chicago, Brandon Johnson, ambos demócratas. En ese caso, sería difícil ver cómo las fuerzas militares solo ayudarían a la policía local, en vez de, por ejemplo, realizar su propias operaciones o incluso, en el caso más extremo, formar parte de otro intento de toma de control policial.
El Gobierno no ha detallado sus planes, pero Trump dijo este martes que tenía “el derecho de hacer cualquier cosa que quiera hacer” en Chicago.
La pregunta a partir de ahí es si todo esto perjudicará políticamente al presidente, quizás de una manera que lo lleve a cambiar de rumbo.
La evidencia sobre esto es mixta hasta ahora.
La encuesta de AP-NORC situó la aprobación de Trump en el tema del crimen en un 53 % relativamente sólido. Pero las otras dos encuestas la situaron significativamente más baja, en 43 % (Reuters-Ipsos) y 42 % (Quinnipiac). El crimen fue su mejor tema en cada encuesta, pero eso no dice mucho dada la impopularidad de Trump.
Así que aún no lo sabemos.
Pero volviendo a la comparación con la inmigración: hemos visto cómo situaciones como esta pueden centrar la atención en algo que a los estadounidenses no les gusta, y dañar sus cifras en consecuencia.
De hecho, eso es lo que ocurrió la primera vez que Trump llamó a las fuerzas militares.
La mayor caída de Trump en el tema de la inmigración, de hecho, coincidió con el envío de fuerzas militares a Los Ángeles en medio de las protestas contra sus políticas de deportación.
Datos recopilados por Nate Silver mostraron que su índice neto de aprobación en inmigración cayó unos 8 puntos en poco más de una semana: de 4 puntos positivos a 4 puntos negativos.
Sus cifras aún no se han recuperado.
La administración Trump había estado haciendo cosas controvertidas en deportaciones desde marzo —incluyendo privar de debido proceso a migrantes indocumentados, intentar deportar a activistas propalestinos con estatus legal y deportar erróneamente a personas—, pero parecía que fue necesario lo de Los Ángeles para que realmente quedara claro. De hecho, las encuestas de ese momento mostraron que las personas que estaban prestando mucha atención se oponían mucho más a la movilización de militares de Trump que aquellos que no lo estaban.
¿Podría estar sucediendo de nuevo, esta vez con el crimen? El tiempo lo dirá.
Pero el concepto de fuerzas militares en suelo estadounidense es algo con lo que los estadounidenses ya se han sentido incómodos antes. Y los esfuerzos de Trump de poner a prueba su tolerancia —una vez más— parecen estar saliendo mal.
The-CNN-Wire
™ & © 2025 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.